Actualidad Noticia

24.09.2026

Movilidad artística: llamando a Tierra

La ODD ha participado en un encuentro sobre modelos de circulación en el marco de las jornadas "Coreografias de Cooperaçao", celebradas en en Culturgest (Lisboa)

Por Mercedes L. Caballero.

En un ejercicio de revisión y construcción, a través de nuevos y posibles modelos de circulación artística, se ha celebrado en Culturgest (Lisboa) la jornada ¿Quién puede irse a Marte? Movilidad, instituciones y futuros culturales. Una “conferencia utópica” centrada en las artes escénicas, y concretamente en la danza, inspirada en La Distance, obra de Tiago Rodrigues que se mostró como colofón del encuentro. La actividad, celebrada el 18 de septiembre y desarrollada a lo largo del día, ha sido la primera de tres encuentros englobados en el programa Coreografías de Cooperação – Ecologias de Cooperação no Sul da Europa. Se trata de una iniciativa entre Portugal, Francia y España, comisariada por Materiais Diversos, en colaboración con el Instituto Francés de Portugal, Culturgest y el Festival de Alkantara, con la complicidad de la Oficina de Difusión de la Danza (ODD) del INAEM.

La artista portuguesa Raquel Lima, iniciaba la jornada del 18 de septiembre con una foto que aludía al concepto de movilidad. La imagen proyectada tras ella no pertenecía a ningún trabajo escénico que recogiera de algún modo esa idea de circulación; tampoco hacía referencia a un posible imaginario de ese Marte como futuro utópico al que aferrarnos y por el que circular artísticamente.

La fotografía proyectada detrás de Lima formaba parte de la actualidad sociopolítica: en ella se mostraba el momento en el que personas procedentes de Marruecos intentaron pasar a Ceuta el pasado mes de agosto. Es decir, intentaron movilizarse, circular, desplazarse en Europa. Y Lima lanzó las primeras preguntas de la jornada: ¿Quién puede ejercer esa movilidad en Europa y cómo lo hace? ¿Quiénes pueden imaginar un futuro en Marte y quién tiene los recursos para hacerlo? ¿Un éxodo es también “movilidad”? Cuestiones que fijaron de inmediato el contexto real y necesario en el que continuar con reflexiones artísticas.

“Tal vez una institución cultural europea deba ser un lugar para el reparto de recursos. España, Francia y Portugal comparten numerosos nexos artísticos desde el sur de Europa, pero también políticas culturales muy diferentes, sobre todo a nivel financiero”, continuó la artista portuguesa durante el desarrollo de su exposición. Y al tiempo que arrojaba cuestiones, proporcionaba palabras para la consecución de esos nuevos modelos de movilidad entre estos tres países. “Ética”, “escucha” y “ responsabilidad”, tres de las más significativas y que se fueron escuchando en las mesas redondas posteriores.

“Será una jornada para hacer preguntas e imaginar respuestas”, dijeron las organizadoras del encuentro, al frente de la plataforma Materiais Diversos y se fijó también un nuevo precepto: el que sitúa la cultura como algo imperativo para revitalizar el modelo artístico europeo.

Detectar, colaborar, construir

Comenzó la primera conversación de la mañana -en la imagen sobre estas líneas-, moderada por la artista, productora e investigadora Angela Guerreiro, con el eco de la exposición de Raquel Lima, todavía sobrevolando la sala. “¿Cómo generar intercambios basados en la igualdad y la responsabilidad?”, arrancaba Guerreiro la primera mesa compuesta por Francisca Carneiro Fernandes, Directora Cultural y Presidenta de Pearle (Oporto), Javier Cuevas, director de La Caldera, Catherine Faudry, asesora de Danza Contemporánea del Instituto Francés (París) y Paz Santa Cecilia, directora general del Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música (INAEM).

“Es importante repensar también los modelos de ayudas desde las propias instituciones”, declaraba Santa Cecilia. “El modelo actual conduce a una sobreproducción que conlleva un estreno al año, en vez de fomentar una mayor movilidad de la obra ya creada. Hay que pensar en la propia especificidad de la danza para generar modelos de ayudas más sostenibles”. El fomento del diálogo con la comunidad de creadores y entre instituciones culturales de Francia, España y Portugal fue otra de las propuestas de la directora del INAEM. Otra idea que salió a relucir como materia fundamental de revisión y debate fue la de establecer un ecosistema artístico más diverso y equitativo, donde la circulación sea el resultado de una reciprocidad real y no una inclusión meramente discursiva.

Javier Cuevas cerró la mesa con una llamada a la responsabilidad por parte de las instituciones públicas en el desarrollo de programaciones “para que no contribuyan al lavado de imagen de la política exterior de ciertos países. Hay que saber ver más allá del hecho artístico”, declaró.

Instituciones culturales en la Europa de hoy

Las diferentes políticas públicas que desarrollan Francia, España y Portugal alrededor de las artes escénicas, así como las responsabilidades, también públicas y políticas, que conllevan, centraron la conversación de la tarde, moderada por Cristina Planas Leitão, Directora Artística de Materiais Diversos. La mesa estuvo formada por Américo Rodrigues, director general de las Artes de Portugal; Anne-Cécile Sibué, Directora Adjunta de ONDA, Francia; Leticia Martín Ruiz, Directora Artística del Festival Grec de Barcelona y Tiago Guedes, Director de la Maison de la Danse y de la Bienal de la Danse de Lyon.

“Desde Barcelona miramos a Francia con admiración por los grandes centros de creación para la danza que existen”, explicó Leticia Martín.  “Pero por otro lado, también nos llegan noticias de que precisamente por eso, un buen número de creadores de menos renombre no consiguen salir adelante”. En este sentido, la directora del Grec propuso reforzar los recursos y la atención en el acompañamiento a los artistas sin olvidar al público. Por su parte, Américo Rodrigues introdujo la idea de apoyar el sistema institucional y reforzar la importancia de hacerlo, “pero porque, en este sentido, aquí en Portugal el apoyo a las artes es un soporte consolidado e inamovible”. El público que asistió a estas jornadas profesionales, enmarcadas en el sector escénico, respondió con risas y algún aplauso al guiño del director general de las artes.

Detectar los obstáculos existentes para la movilidad internacional de los artistas, y crear un contexto para que la comunicación entre Portugal, Francia y España sea continuada y eficaz, fueron otros temas tratados en esta mesa redonda. “Desde la Oficina de Difusión de la Danza se nos hace especialmente importante reforzar la movilidad de la comunidad de artistas”, apuntó Paz Santa Cecilia. “Porque podría funcionar como elemento reparador que equilibre el desajuste actual entre creación de danza, que goza de una salud y madurez estupenda, y su programación y difusión, que es tan escasa y provoca una brecha muy preocupante”.

La jornada, que se desarrolló en portugués y español, sobre todo, terminó con un resumen de lo expuesto y el recordatorio de la segunda sesión de estas Coreografías de Cooperação, que tendrá lugar en octubre.