MarÃa Rovira
Mataró, Barcelona, 1963
De significativa trayectoria, dibujada por una amplia y heterogénea formación dancística y prolífica obra, destaca María Rovira en el panorama de la danza contemporánea nacional. Al frente de su agrupación, la compañía Trànsit Dansa con sede en Mataró, lleva más de veinte años, y obras como Novembre (1985), Bienvenidas (1993), Escape (1995), Trans 20 (2005) y El Salto de Nijinsky (2007), dibujan su dilatado trazo. Se inició en la danza en el Institut del Teatre y el colegio de Ramón Soler. París y el Centro Internacional de la Danza, donde cursó tres años de estudios oficiales, llegaron después comenzando el periplo internacional que María Rovira ha desarrollado hasta el momento. Nueva York y la Escuela de Merce Cunningham, la Maison de la Danse de Lyon, y la diplomatura de danza clásica en el Conservatorio Superior de Madrid, que consiguió con Matrícula de Honor, completan su aprendizaje. En el American Dance Festival, reputado punto de encuentro con la danza, participa esta coreógrafa desde hace años. Como coreógrafa residente primero, en el `International Choreographer Commissioning Program´ después, y en 1998, como parte activa de la comisión de profesores. María Rovira también ha creado obras para agrupaciones tan relevantes como diversas. El Ballet Nacional de Cuba, donde firma los trabajos Extravío, Escape y Tierra y Luna, el Ballet Nuevo Mundo de Caracas, la Compañía de Maximiliano Guerra y el Ballet de la Ópera de Dessau, entre ellas.
