
Erna Omarsdottir. `Blancanieves urbana´
Publicado en Susy-Q, Revista de danza. Núm. Nov-Dic
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Blancanieves urbana
El peculiar festival francés Les Grandes Traversées, de Burdeos, asume su posición rompedora dedicando este año toda su programación a la inquieta e inquietante artista islandesa Erna Omarsdottir y todo lo que gravita a su alrededor.
Por David Rodrigo Balsalobre. Foto: Pierre Coulibeuf

Un festival de nueva generación viene desarrollándose desde hace siete años en Burdeos y sus alrededores. Les Grandes Traversées más que un festival es una estrechísima colaboración con algún pujante joven artista. Por él han pasado ya la alemana Sasha Waltz o el flamenco Sidi Larbi Cherkaoui, y ahora le toca el turno a la islandesa Erna Omarsdottir. La idea no es solo traer su obra integral sino todo y a todos los que le inspiran, una estupenda excusa para dar las riendas a la coreógrafa y dejar que sea ésta la que, invitando a otros artistas afines, construya la programación. El titulo de este año, todo un programa: Sangre, sudor, metal y lágrimas. La meta buscada por Les Grandes Traversées es la de invitar a un tipo de artistas que hacen de la danza el esqueleto central, el hilo conductor, o como se le quiera llamar, de unas ideas que son restituidas y envueltas por las artes plásticas, el teatro, la música, las imágenes multimedia y un sin fin de proposiciones artísticas que, a modo de bola de nieve, engorda y engorda hasta sacar carne a ese esqueleto. La dificultad del invitado radica en una buena selección que evite presentar un garabato artístico en vez de una propuesta alimentada por una idea clara.
Mundo Erna
Electrón libre que absorbe como una esponja, Erna Omarsdottir (la hija de Omar) no es una sino cientos, es imán que atrae proposiciones artísticas, caleidoscopio que distribuye intenciones con el fin de borrar las fronteras entre cada disciplina, es eléctrica, como sus neuronas que no paran de conectarse a otros proyectos dando a luz a densas obras. Detrás de la imagen de chica europea del norte se esconde una blancanieves urbana, moderna, oscura y a menudo inquietante, rockera disparatada que no duda en usar mermeladas, tintas de colores y otros artilugios para representar los fluidos humanos. Erna se sitúa hoy lejos de aquella niña nacida en 1972 que cursaba sus estudios de danza en la Icelandic Balletschool, en la Rotterdamse Dansakademie, en Holanda, y en la escuela de Anne Teresa de Keersmaeker (P.A.R.T.S.), en Bruselas, donde se diploma en 1998. Ya antes de obtener este diploma, inquieta y con la necesidad creativa, Erna había fundado en Reykjavik su propia compañía de danza teatro: Ekka. La coreógrafa le da la vuelta a su carrera cuando en 1999 empieza a trabajar con el ecléctico creador holandés Jan Fabre, artista que le marca profundamente. Mas tarde baila en la obra Foi de Sidi Larbi Cherkaoui, con la que vino a Madrid, colabora con la videasta y artista plástica Gabriela Fridriksdóttir (Katharsis y Melankólia) y con el colectivo belga PONI (A bacterial tour y Soma Sema). Es en 2005 donde se le empieza a conocer fuera de los teatros gracias a su participación en Versations Tetralogia y en el clip Where is the line de la cantante islandesa Björk como la criatura pegajosa que sale de las entrañas de la cantante. Y criaturas extrovertidas hay muchas más en sus obras como en The talking tree, un árbol parlante, o en IBM–1401, a user’s manual, donde denuncia la relación extraña del hombre y la maquina. Para completar la presentación de toda su obra Les Grandes Traversées también trae Ófaett, un dúo masculino - femenino que muestra la geografía de nuestras zonas oscuras, The mysteries of love que baña en el hard-rock y We are all Marlene Dietrich creada para la Iceland Dance Company. Los temas y formas de expresión de Erna son desesperados, agresivos, con una utilización sistemática de la voz en la que a veces los sonidos guturales que produce acentúan el sentimiento de malestar del que los oye. Poco conocida aunque no desconocida, el publico español ha podido apreciar este verano dos de sus obras: The Talking Tree, la del árbol parlante, en el festival Lekuz Leku de Bilbao, en el festival Dies de Dansa de Barcelona y más recientemente, en octubre, en el festival Alter Arte en Murcia. El espectáculo The Mysteries of Love se presento en Sevilla durante el Festival Itálica.
Entre la larga y suculenta lista de invitados que la artista ha preparado para Les Grandes Traversées estarán los coreógrafos Kate Macintosh, Gisèle Vienne, Damien Jalet, el español Salva Sanchis (con el que Erna estuvo en P.A.R.T.S), la compañía Rosas, las instalaciones de los artistas plásticos Gabriela Fridriksdóttir y Kristín Geirsdóttir, las performances de Sidi Larbi Cherkaoui, las del colectivo belga PONI, los videos de Meg Stuart o Jan Fabre, los conciertos de música clásica de Johann Johannsson, o la electro de KTL. Una verdadera “travesía” que trae en bandeja el universo de esta pila eléctrica islandesa.
Sangre, sudor, metal y lágrimas. Festival Les Grandes Traversées, en distintos espacios de Burdeos y alrededores. Del 11 al 18 de noviembre. www.lesgrandestraversees.com
