
`Rompiendo muros´. Entrevista a Thomas Noone
Rompiendo muros
El 18 de enero la compañía de Thomas Noone estrenó MUR en el Mercat de les Flors, coincidiendo con un excelente momento para la formación. Thomas Noone Dance es actualmente una de las jóvenes compañías más respetadas de todo el país. Hablamos con su director sobre esta nueva creación y sus inmediatos proyectos.
Por Sara Esteller.

P- Parece que su compañía está en una momento de actividad muy intenso: estrena Mur, acaba de hacer un taller para profesionales, ha representado en noviembre su pieza Crush-Crease en Barcelona. ¿En qué momento
creativo se encuentra Thomas Noone?
R- Debo admitir que estoy feliz con la cantidad de proyectos que tenemos iniciados. El objetivo de cualquier compañía es el de crear y actuar y parece que lo estamos consiguiendo. De todas formas, estando como estamos tan cerca del estreno de nuestro nuevo espectáculo MUR uno tiende a focalizar y casi obsesionarse con el proyecto presente como si fuera exclusivo.
P- Y también programador del Teatre saT! de Barcelona…… ¿Cómo se compagina todo?
R- Me gustaría que quedara claro que no soy el único programador en el saT. El secreto es trabajar literalmente durante TODO el día. Intento que mi contribución sea la de presentar la mayor cantidad de opciones posibles en el programa. Encuentro curioso encontrarme en esta posición después de años de ser yo quien llamara a la puerta de teatros y de intentar hablar con programadores. Hacerlo lo mejor posible representa una cantidad enorme de trabajo no necesariamente artístico… existen una gran cantidad de realidades que se interponen entre lo que quieres hacer y lo que puedes hacer. Aprendo constantemente nuevas cosas estando en “el otro lado”. Al principio me preocupaba muchísimo que el ser residente y programador a la vez pareciera un conflicto de intereses, el primer paso fue el de establecer una línea clara de actuación que anulara cualquier ambigüedad en este sentido.
P- ¿Qué le interesa a la hora de crear?
R- A pesar de que primordialmente estoy interesado en el movimiento, éste debe tener un contexto definido a priori. Cuando creo movimiento o danza me encuentro ante una extraña paradoja, intento concebir algo visualmente interesante, emotivo o evocativo, pero a su vez siempre prefiero economizar al máximo evitando virtuosismos, complicaciones y adornos. Encuentro esencial crear un contexto para el movimiento, sea éste abstracto o explícito. Debe referirse una idea global o parcial que haga de hilo conductor.
P- Las referencias literarias son constantes en sus piezas ¿por qué?
R- Personalmente no sé a ciencia cierta si mis referencias son literarias o no. Encuentro, eso sí, una similitud entre el acto de leer y el de contemplar una pieza de danza. Ambos requieren un grado de visualización e imaginación indispensables. De todas maneras no es algo que siempre intente traducir en mis piezas o un método de trabajo personal. MUR se inspiró en el pequeño extracto de un texto escrito como respuesta a la contemplación de una imagen. El texto evocaba un espacio imaginario utilizando frases incompletas, que a su vez crearon imágenes en mi mente en las que se sucedían acontecimientos. Así es como en esta nueva obra nos embarcamos en un viaje en el espacio que imaginamos se encuentra más allá de la barrera inicial.
P- Háblenos de Mur y de la coproducción con el Mercat de les Flors ¿De quién surgió la iniciativa?
R- Como he mencionado previamente, me encontré delante de un texto de Samuel Beckett resultado de su colaboración con Jasper Johns, que catalizó una idea que hacía tiempo rondaba en mi cabeza sobre la delimitación del espacio de danza por un muro movible. Entonces creé una narrativa espacial sobre el viaje en un espacio imaginado más allá de la barrera. El interés recayó en crear seis caracteres existentes en ese espacio y observar no sólo cómo reaccionaban ante barreras físicas, sino cómo la restricción espacial influenciaba en la relación que se establecía entre ellos.
La idea de barreras y la necesidad de cruzarlas, el miedo a lo que se encuentra más allá de ellas, el hecho de que sean tangibles o intangibles, todo posee un rico simbolismo bastante pertinente en estos momentos, aunque MUR no intenta ser didáctico ni ilustrativo sino la observación desde mi percepción de ciertas realidades.
P- ¿Qué encontrará el espectador cuando vaya a ver Mur?
R- Mi deseo cuando un espectador decide ver mi danza es el de crear en él una respuesta emotiva. Ciertamente no me refiero a una respuesta dramática o sensiblera, sino que el hecho de contemplar cuerpos en movimiento produzca una experiencia de conexión directa con lo que se quiere expresar. No es necesario comprender la totalidad de una historia si se captan y se despiertan emociones al contarla.
P- ¿Qué la diferencia de piezas anteriores de la Thomas Noone Dance (TND)?
R- Todas las piezas que he creado difieren considerablemente, creo, cuando se observan individualmente. Aunque, por supuesto, hay líneas comunes al formar parte de mi mismo trabajo; sea el vocabulario utilizado, estilo compositivo o temas particulares. Espero aprender con cada producción y mejorar. En este sentido considero MUR más elaborada, como una suma de todo lo anterior, al menos eso espero… Simplificando, MUR es diferente a la producción anterior, CRUSH-CREASE, en cuanto que no dispone de línea narrativa evidente aún compartiendo el mismo estilo abstracto de danza.

R- El proyecto T6 Dansa, coordinado por Sol Picó, es muy interesante por la posibilidad de colaborar fuera de tu círculo habitual. No tenemos sólo que coreografiar, sino estar disponibles como bailarines para otros coreógrafos. Es excitante a la vez que una regresión a las raíces. Empecé como bailarín trabajando para otros coreógrafos y, aunque hace tiempo que no lo hago, la idea resulta extrañamente familiar.
En cuanto al dúo con Núria que completaremos este año, bien, después de 10 años compartiéndolo todo y de bailar juntos durante los últimos seis, ambos vemos el final de nuestra carrera como bailarines acercándose y esta oportunidad será especial para ambos. Será como la última oportunidad de investigar conjuntamente. FOUR está compuesta de cuatro partes con música de cuatro compositores diferentes: Diego Dall'Osto, Joan Chic, Felipe Perez and Gene Carl.
P- Para el próximo otoño contará con coreógrafos invitados para trabajar en la TND ¿tiene necesidad de trabajar con otros coreógrafos?
R- Lo considero necesario a dos niveles. Por una parte creo que es vital para los bailarines bailar con otros coreógrafos tanto para su estado mental como para permitir introducir información diferente en sus cuerpos y, por otra parte, es importante como compañía residente mostrar el trabajo de otros coreógrafos al público asiduo a la compañía. Mostrar estilos nuevos y aportar nuevos trabajos, en este caso el de Guy Weisman, a un público más amplio.
(Enero de 2007)
